Sobre las ocho de la tarde ha empezado a hacer frío. Un frio extraño. Un frío que invitaba maliciosamente a quitarse el jersey. Un frío burlón, pícaro, irónico. Un frío caliente. Han pasado dos nubes extraordinariamente blancas. Luego todo gris.
Ha sido la primera lluvia de verano.
Y es verdad, aunque en el vídeo no se distinga un helicópero de una abeja.
By the way, estaba grabando esto mientras ha oscurecido. Se oyen unos truenos al final (THE proof).
El stop-motion es una técnica de animación hecha a partir del sistema frame to frame. Lo que viene siendo a base de fotitos una detrás de otra. Tengo que reconocer que me llama realmente la atención sin saber muy bien por qué. Quizás me maravilla porque cabalga todo, quizás por las infinitas posibilidades del engaño visual a las que se presta la técnica y que revela lo imposible con imagenes desubicadas. Me maravilla el hecho de que el ojo (el tuyo, el mío) pueda recrear una secuencia a partir de tres imágenes fijas y se quede tan ancho.
Pensé que era una de mis canciones de la vergüenza. Una de esas que van a mi lista secreta de cosas que escucho a veces, entre If you seek Amy, Single Ladies y demás.
Pero no, no lo era. Estaba muy equivocada. PERO MUCHO.
Porque Lykke Li se está haciendo un rinconcito en mi playlist. Si os gusta podéis seguir con I'm good, I'm gone; también en versión waypopsuperstar y acoustic en Glastonbury'08.
Ya sé que no se entiende nada, yo tampoco entiendo el japonés; pero a la vez se entiende tanto...
Achilles and the tortoise cuenta la historia de una vida ligada al arte. ¿Qué es el arte? Para un niño con tragedias familiares, que sólo dibuja y no atiende en la escuela, es el refugio lejos de un mundo del que sólo le interesan los paisajes. Takeshi Kitano, director de la película, da vida al protagonista en su mediana edad, cuando después de una vida de estrepitosos fracasos artísticos, se revela un artista sin talento pero con habilidad. Achilles and the tortoise es una reflexión al dilema “¿El artista se hace o se nace?”, una exaltación a la importancia de la creación por delante del éxito o la aceptación de los demás; una obra maestra relacionada irónicamente con la vida del propio Kitano y su producción artística (muchos de los cuadros fueron pintados por él) que cierra la trilogía que se inició con Takeshis (2005) y Glory to the filmmaker! (2007).
Ayer, en el Cine Rex de Gran Via, proyectaron Megane (Glasses) como película inaugural del BAFF 2009, el festival de cine asiático de Barcelona. Naoko Ogigami (la directora de Megane) estaba allí, y deseó que nos gustara la comida que salía en la película, porque ella esperaba encontrar buena comida también en Barcelona. Después de langostas, ciruelas, ternera a la barbacoa con verduras, arroces varios y granizados frente al mar, se nos abrió un poco el apetito.
Megane es una película cute. Es minimalista y pausada, toca aquí, donde duele pero no lo sabes. Y luego dices, ojalá pudiera alojarme en Hamada. Te hace sonreír, de tan cute que es. De tan ingenua y casual y a la vez premeditada. Es una película sobre la importancia de las cosas, del estrés, del arte de sentarse a mirar el ocaso. Del no hacer nada y tenerlo todo. De ser uno mismo, sin nada, y serlo todo.
Totalmente recomendada por una humilde servidora.
Al salir, fuimos a Urquinaona y encargamos maki de salmón y arroz frito y tallarines con verduras para llevar.
Yay! por Cuatro, que ha comprado los derechos de Lost (por fin alguien que sabrá aprovechar el filón que da la serie a una cadena de televisión, no como TVE) y ha hecho un super anuncio con todos los spoilers posibles en 50 segundos. Precioso resumen de las primeras temporadas. Que sí, que el estilo es muy modernis, con efectos visuales chupis, música rápida, imagenes impactantes y todo eso. ¿Peeeeero, era necesario dar tanta información explícita sin ton ni son? (me refiero a cosas como las del 0:11, 0:13, 0:24, 0:30, 0:41 ó 0:45)
- Si no habéis visto la serie, no veáis el spot, porfi. Por vuestro bien, porque uno de los mayores atractivos de Lost son las sorpresas en el guión (a parte de Sawyer y Desmond). -
Sé que es una tontería. No me gusta el tipo de música que hacen gente como Beyoncé y derivados. PERO. Single Ladies tiene una coreografía de ole. Y ahora veo esto.
Y yo digo sí señor. Es reciclado pero who cares. En los tiempos que corren, mezclar Encarnita Polo con Beyoncé ES arte.